A partir de los cuarenta, tu calidad de vida va a depender en grado sumo del estado de tus músculos.
La estructura de sostén principal del cuerpo es el aparato locomotor. Doscientos seis huesos y alrededor de seiscientos músculos en unión con ligamentos, tendones y articulaciones posibilitan tu presencia física y, yendo más allá, tu vida, ya que te permiten moverte.
Los músculos dan soporte al corazón, a los vasos sanguíneos y linfáticos, a nervios, pulmones, riñones, hígado, intestinos y estómago, es decir, a todos nuestros órganos internos. Además contribuyen a su buen funcionamiento con el movimiento.
Deducimos entonces que el buen funcionamiento de tu cuerpo depende en gran medida del buen estado de tus músculos.
También hay que tener en cuenta que si no se tiene una buena musculatura en la vejez, se pierde autonomía, además de un aumento de la discapacidad y por ende de la mortalidad. Las caídas que se producen en la vejez no es por los años en si, sino por un aparato locomotor poco cuidado. Sin masa
muscular, el riesgo de caídas aumenta sobremanera porque el hueso no tiene protección, además de que existe una pérdida de las capacidades físicas del equilibrio y la propiocepción.
Otra de las funciones del músculo es que regula el metabolismo general mediante el control del gasto energético y el del azúcar, pues a más músculo, menos acumulación de azúcar en sangre (lo contrario ya sabemos que es dañino para todos los sistemas).
Conclusión
El estado de tus músculos es uno de los factores más determinantes para la
calidad de vida a partir de los cuarenta.
Soy Gloria Vañó Cabanes, fisioterapeuta y osteópata. Mi profesión coincide plenamente con mi estilo de vida. Con más de veintiséis años de experiencia estoy especializada en tratar las lesiones del cuerpo al detalle, salud cardiovascular y rejuvenecimiento físico.
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